| |
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
| |
| |
|
Peluquería |
jueves 29/03/07 |
|
|
| Claude Juillard: “La peluquería española ha pasado del estadio artesanal al comercial muy rápido” |
|
Por Laura Bermúdez
Optimista, emprendedor, showman y, sobre todo, amigo de sus amigos. El francés Claude Juillard llegó al mundo de la peluquería tras estudiar bellas artes y teatro. Descontento con el sistema de formación en el campo del estilismo, se puso a investigar y, hace catorce años, empezó a trabajar en un nuevo método destinado a mejorar los servicios de peluquería. Fue así como nació el visagismo, método del que es creador y que ha exportado a todo el mundo. En España, Claude ha encontrado a un colaborador inseparable: Miguel Griñó. Cosmobelleza.com. Antes de empezar, aclaremos conceptos... ¿Qué es el Total Look? Claude Juillard. La respuesta es muy simple. La clienta y el peluquero no ven el cabello de la misma manera y la razón es muy sencilla: el peluquero pasa toda su vida, el 80% del tiempo, dedicándose a peinar a sus clientas sentado. Al enseñar el peinado con el espejo, el peluquero tiene una relación con el peinado que concierne sólo a la parte superior, pero la clienta cuando sale del salón nunca mira su peinado sentada. Eso es el Total Look. Pero, ¿por qué el Total Look ahora está de moda? Porque nuestra vieja Europa está entrando en el mundo de imagen total. Por lo tanto, el peluquero de hoy en día está obligado a hacer Total Look porque es la clienta la que se lo pide.
C. ¿Cuáles son las bases que le inspiraron para la creación del visagismo como método de trabajo en peluquería? C.J. Antes de hacer peluquería, hice teatro y bellas artes. Cuando entré como estudiante en peluquería pensaba que era un oficio artístico y de comunicación y, tal y como me lo enseñaron, vi que era al revés. Me dijeron que le pusiera el peinador a la señora enseguida, di durante muchos días técnica, técnica y técnica, y nunca me hablaron ni de estilo ni de comunicación. Podríamos decir que es una reacción que tuve.
C. Usted imparte cursos en todo el mundo y en España lo hace en exclusiva para Miguel Griñó. ¿A qué se remonta esta estrecha relación? C.J. Cuando éramos jóvenes tuvimos mucho feeling. Un día Miguel vino a un curso mío en París con la Federación Nacional de Peluquería. Él hacía unas entrevistas a las escuelas de Francia para Tocado y preguntó: ¿hay algo nuevo que yo pueda llevar a España? Y le dijeron: “Suba al último piso que está Claude Juillard”. En estos catorce años hemos trabajado juntos, ya que, además de la parte profesional, tenemos los mismos valores como personas. C. ¿Qué hizo que Miguel Griñó se sintiera atraído por la peluquería emocional? Miguel Griñó. Cuando lo vi me di cuenta de que era lo que yo estaba buscando y soñando desde hacía varios años. Desde que tenía escuela notaba que me faltaba algo y, sólo verlo a él, en media hora ya me di cuenta de que era eso lo que me faltaba. Encajó perfectamente con mis deseos, con mis sueños.
Es un genio, un fuera de serie. Para mí, Vidal Sassoon y Claude Juillard son las dos personas más importantes de la historia de la peluquería porque todo lo demás ha sido más de lo mismo. Claude Juillard ha hecho cambiar el chip de todos los peluqueros.
C. Hace 14 años hablar de visagismo era muy revolucionario... M.G. Decían que estábamos locos. ¿Antes de peinar a la clienta, mirarle a la cara? ¿Pero qué es esto? El peluquero lo sabía todo...Sabía que a la cara redonda le convenía un cabello alargado, pero él vino y dijo: “No, señor. A una cara redonda a lo mejor le puedo hacer un redondo porque le gusta redondo”.
C.J. Al principio éramos como extraterrestres, pero hoy en día formo en España a grandes grupos de salones, a gente muy estructurada y comercial, que reconocen el método como una cosa muy seria, muy comercial y muy práctica. No estamos en el momento de los sueños.
Actualmente estoy trabajando mucho con los antiguos países de Este, hago las presentaciones en salas con 800 personas, sin maniquís... Cojo a la gente en la sala, los hago subir a la escena y monto todo esto. Me provoca mucha emoción, es una felicidad compartir mi método porque todos estos países que estaban en dictadura descubren ahora que con su oficio hay respuesta a la creatividad, a la libertad de expresión, al placer, que hay método, que se aprende y eso les provoca una sensación extraordinaria. En cambio, los países europeos como España, Francia, Bélgica..., que somos países más ricos, hemos olvidado esta felicidad de la comunicación.
C. ¿Cómo ve la peluquería española una persona que ha recorrido tantos países como Claude Juillard? C.J. La peluquería española ha pasado del estadio artesanal y familiar a uno comercial muy rápidamente. Eso es por el desarrollo económico del país, pero el próximo reto de la peluquería española es el trabajo en equipo. Los salones deben estructurar los equipos, formarlos, darles la misma filosofía y hacerles hablar mismo lenguaje. Éste es futuro de los equipos para continuar funcionando y creciendo.
Hoy en día la gente quiere servicios no muy caros, servicios rápidos, de calidad técnica y que sean actuales, a la moda. La gente pide mucho al mismo tiempo y, para llegar a esto, hay que estar bien formado, hay que tener un buen concepto y una buena estructura de salón. Cada vez la clienta se vuelve más exigente, quiere un servicio de lujo a un precio democrático y, además, exige rapidez. Hay que ser muy, muy bueno para hacer esto...
C. ¿Cuáles son los principales beneficios que aporta el método visagista a la buena marcha de un salón? C.J. Yo soy el creador de este método. Es una marca patentada y estoy trabajando en 15 países. En el terreno comercial es enorme. Actualmente formo a peluqueros independientes y grupos de salones. Hoy en día, el objetivo, además de la creatividad, es totalmente comercial porque un salón se tiene que desarrollarse económicamente por varias razones. La primera es que el salón tiene que tener un equipo y, para ello, todos tienen que hablar el mismo lenguaje, usar el mismo método y tener la misma filosofía. El segundo motivo es que el salón tiene que tener un concepto con las clientas, de comprensión y de creatividad. La clienta quiere dos cosas: tener confianza con su peluquero (ser comprendida) y creatividad en los consejos. Y, la tercera razón, un salón que funcione bien económicamente tiene que tener un equipo estructurado, creativo y que trabaje a gusto. Esto es lo que les enseñamos. C. Peluquería, moda, óptica, maquillaje e, incluso, cirugía estética. El visagismo engloba todas estas disciplinas... C.J. El cliente cuando se mira por la mañana, cuando está desnudo en su sala de baño, se pone sus accesorios, sus gafas, el maquillaje, se peina, se perfuma... Todo esto es la imagen personal. Es la misma persona con la misma paleta emocional la que escoge las gafas, el peinado, el perfume... Todo. Es geometría, es estilismo... Son las mismas reglas en todos estos departamentos que hemos hablado. La regla el visagismo en óptica sigue las mismas reglas que en peluquería, y las mismas que en la moda. Es la misma lógica fundamental.
C. Además de curso para estilistas, también trabajas para clínicas de cirugía estética. ¿En qué consiste tu trabajo? C.J. Asesoro, formo y oriento a cirujanos para que hagan el diagnóstico personalizado a la gente que va a cambiarse la forma de su cara.
C. Podemos hablar, por tanto, del visagismo como imagen global... C.J. Podríamos decirlo así. El visagismo para mí es muy importante en nuestra sociedad tenga la edad que se tenga. En España, que es una sociedad de mucho consumo (las cifras económicas lo demuestran), hay un peligro: el fashion victim, es decir, que desde los adolescentes hasta los adultos cojan las imágenes de moda sólo por la moda, sin poner su historia, su persona dentro. La colección es una tendencia, una dirección general, pero después el trabajo del profesional es personalizar estas colecciones a cada cliente.
C. ¿Cuáles son los principios del visagismo? Enseñamos a los estudiantes que pueden hacer estilismo de carácter o estilismo de armonía. El estilismo de carácter acentúa la forma natural de cada cara y el estilismo de armonía es el equilibrio. Cada persona tiene unas partes de su cara que le gustan y otras que no y, partiendo de esta cara, buscamos la armonía o el carácter en el cabello. No puedo hablar en términos generales. Cuando decimos que una cara larga hay que hacerla menos larga no es verdad, es volver a empezar a la historia de la moda. Es más apasionante que esto. Si usted tiene una cara larga y le encanta, voy a darle más fuerza a esta cara. En cambio, si no le gusta y no se encuentra bien con su cara, voy a equilibrarla. Es a partir del diagnóstico personal que hacemos a la clienta que encontramos la respuesta. C. ¿Cómo es el protocolo de un peluquero visagista? M.G. Primero, cuando entra la clienta, partimos del clic foto, es decir, observamos todo el estilo de esta persona. Después, le hacemos un test de estilo, donde le hacemos unas pruebas con álbums de fotos para ver qué estilo predomina en el cliente, a partir de ponerle unas pinzas rojas y otras verdes para saber cuáles les gustan y cuáles no. A través del lenguaje gestual-emocional, corroboramos lo que la clienta ha visto y nosotros explicamos, proponemos...Siempre con dos propuestas, para que la clienta pueda escoger. A partir del diálogo con la clienta en el que ella debe tener una participación activa y el peluquero pasiva, la clienta expresa lo que siente y el peluquero sólo escucha, al revés de lo que ocurre generalmente en las peluquerías.
C. Para acabar, ¿cuáles son las reglas básicas de una comunicación fluida entre peluquero y cliente? C.J. El método. Simplemente tener un sistema claro, perfecto, claro, conciso... Es una maravilla tener un método, es mágico. Quita el estrés, hace que crezca la confianza, permite liberarse tanto a la clienta como al peluquero, y despierta los sueños y la creatividad.
| |
|
|
|
|
|
|
| |
| |
Además... |
|
| |
| |
|
|
| |
| |
|
|
| |
| |
< atrás |
|
| |
| |
|
|
| |
| |
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|