el primer portal profesional de la belleza
 
   Inicio      Estética      Peluquería      Wellness/Fitness      Feria Cosmobelleza  
 
miércoles 23/05/12
 
 
Información
Uñas
Revistas online
Productos
Directorio
Servicios
Especiales estética
 
  Estética > Artículos técnicos  
 
     
 
 
 
Estética jueves 16/09/10
Cosmética natural y biológica (2ª parte)
Información: Mª del Mar Jal, directora técnica de Laboratorios Magriñá,
www.magrina.com y autora del libro Els cosmètics | Artículo cedido por Vida Estética-Les Nouvelles Esthétiques | Maquetación web: Laura Bermúdez

En esta segunda parte del artículo, conoceremos cuestiones como cuáles son los conservantes permitidos en este tipo de cosmética y si realmente estamos ante una alternativa a la cosmética tradicional.

El empleo de conservantes, ¿permitido?

En términos generales, se permiten ciertos conservantes de síntesis, idénticos a aquellos que se encuentran en la naturaleza, así como los sistemas de conservación naturales para la seguridad y estabilidad del producto.

Los conservantes autorizados más habituales, y que las entidades certificadoras recogen en listas positivas, son el ácido benzoico, salicílico y sórbico y sus sales, así como el alcohol bencílico. Habitualmente son ingredientes de síntesis indispensables y aún no disponibles en origen natural que quedan recogidos dentro del 5% de sustancias sintéticas permitido.

En ocasiones, el laboratorio fabricante sustituye el conservante por sistemas alternativos más naturales, como inclusión de alcohol en la formulación, adición de extractos o aceites esenciales vegetales con propiedades antimicrobianas, que complementa con la utilización de envases especiales que dificulten la contaminación.

¿Nace la cosmética Bio como una alternativa a la tradicional?

El interés general por lo natural abarca muchos otros sectores que se interrelacionan (alimentación, ejercicio físico…) e influye positivamente en la tendencia del mercado.

No se trata de una moda sino de una nueva propuesta de los laboratorios, alternativa a la cosmética convencional, que ha de suponer numerosas ventajas y favorecer la incorporación de nuevos consumidores, especialmente los que presenten una mayor conciencia ecológica y que tenían hasta hace pocos años pocas opciones de elección para su cuidado personal.

El mercado infantil puede ser también un firme candidato para el consumo de este tipo de productos. Del mismo modo que las personas con pieles más sensibles y delicadas, un colectivo consumidor habitual de cosméticos emolientes y recuperadores y que percibe este tipo de cosmética como “menos agresiva”.
 
 
En mi opinión, no creo que estos productos acaben imponiéndose a los convencionales. Coexistirán cómodamente, ya que los perfiles de sus consumidores son diferentes y hay espacio para todos.

Aunque las encuestas señalan una muy buena disposición por parte del consumidor al cambio, no todos los consumidores serán potenciales consumidores naturales o Bio. No hay que olvidar que el cosmético es un producto asociado a la imagen y al que se exige muchas veces que, además de funcionar bien, sea atractivo. En la medida en que los fabricantes de ingredientes naturales suministren recursos de este origen a la industria cosmética, se facilitará la obtención de productos también visualmente atrayentes.

En este punto quisiera señalar como importantísima la contribución que tiene que realizar la industria cosmética, así como las autoridades sanitarias, en cuanto al conocimiento de estos productos: transmitir mensajes claros e inequívocos.

Hay aquí una labor importante de cara a formar al consumidor para la compra de la cosmética natural. Así, hay que transmitir bien las características de estos productos y enseñar al consumidor a diferenciarlos para que pueda comprar lo que realmente quiere. Y educar también a los colectivos implicados: farmacéuticos, médicos, esteticistas, vendedores de cosmética, etc. para que conozcan a fondo los productos que recomiendan o prescriben.

La consumidora de cosmética Bio

La consumidora Bio encaja muy bien en un contexto de posicionamiento global que aglutine deporte, dieta equilibrada, consciencia del entorno, defensa de animales, etc.

En su origen, los consumidores Bio respondían a un doble perfil: personas con amplios historiales de alergias e intolerancias que habían renunciado a la utilización de cosméticos para evitar el contacto con numerosos agentes químicos y/o personas implicadas en todos aquellos productos asociados a un mayor respeto por el entorno.

La percepción de estos productos ha sido, en su inicio, diferente de unos países a otros: mientras que en Inglaterra la imagen de los cosméticos bio se ha asociado siempre a la modernidad, en Francia el Bio fue considerado durante mucho tiempo un mundo de activistas nostálgicos que rechazaban toda visión de marketing. Una opinión que ahora ha cambiando radicalmente con la llegada de marcas que asocian Bio y glamour.

En general, se considera que hoy el consumidor Bio responde a un perfil de persona de cierto nivel cultural (medio-alto), habitual consumidor/a de cosmética, entre 40 y 60 años, preocupado por la salud integral de su cuerpo y comprometido con el entorno.

Principales entidades certificadoras

   BDIH (Alemania, 2002) 
BDIH es el creador de la primera certificación orgánica de “personal care”. También dispone de una lista de los ingredientes permitidos en sus productos. Un solo ingrediente no autorizado impide la certificación. Las materias primas deben ser naturales, obtenidas del reino vegetal o mineral, dando prioridad a las vegetales de cultivo orgánico. No se cuantifican, por tanto, los ingredientes Bio.
  
Cosmebio (Francia, 2002)
Requiere el 95% de todos los ingredientes naturales para ser orgánico. El 10% de producto debe ser orgánico. Permite hasta un 5% de contenido sintético. Cosmebio está sólo disponible para fabricantes franceses.
 
Ecocert (Francia, 2002) 
Requiere el 95% de todos los ingredientes naturales para ser orgánico y un 10% de ingredientes orgánicos. Permite hasta un 5% de contenido sintético. La certificación natural reduce estos porcentajes al 50% y 5% respectivamente.
  
Soil Association (Reino Unido) 
Requiere que todos sus productos certificados muestren el porcentaje orgánico en el etiquetaje. Para la certificación orgánica, un 95% de la composición debe ser orgánica. Para la declaración “elaborado con X orgánico” un mínimo del 70% de la composición debe ser orgánica. Este método excluye la utilización de aguas orgánicas para aumentar el porcentaje orgánico de una fórmula.
 
AIAB/ICEA (Italia, 2003) 
No requiere un nivel mínimo de contenido orgánico. El agua no es considerada como tal. Mantiene una lista extensa de ingredientes no permitidos en cosméticos orgánicos.
 
Natrue (2008)
Para Natrue (certificadora internacional de productores de cosméticos naturales y ecológicos que se mantendrá al margen de Cosmos) los criterios para un cosmético natural o ecológico son un poco diferentes y contemplan tres categorías, agrupadas por estrellas: una para cosmético natural, dos para cosmético natural con ingredientes orgánicos y tres para cosmético orgánico.
 
COSMOS (Unión Europea, 2009)
Es el primer estándar europeo armonizado para la cosmética orgánica creado por seis certificadores de cosmética orgánica (BDIH, Ecocert, Bioforum, Cosmebio, Soil Association e Icea). Requiere el 95% de ingredientes vegetales para ser orgánico, con un 20% de ingredientes orgánicos, incluyendo el agua. Permite un máximo de contenido sintético del 5%. No hay exigencias de ingredientes bio para la certificación natural.

El nuevo sello Cosmos de armonización europea permitirá para un cosmético natural:
  • Que no tenga un contenido mínimo ecológico.
  • Que no contenga nada en ecológico.
  • Que si incorpora ingredientes ecológicos puedan ser remarcados en la lista INCI.
 
Cómo distinguir estos cosméticos

Sólo la certificación garantiza una verdadera cosmética natural
, por lo que la única manera de asegurar que se adquiere un producto natural o Bio es comprobar en su etiquetado la inclusión de un sello de aval ecológico, como el francés Ecocert, el alemán BDIH, el inglés Soil Association, Natrue etc. El etiquetado recoge, además, el porcentaje de ingredientes Bio incluidos en la formulación, que se identificarán, a su vez, con un asterisco en el listado obligatorio INCI de todos los ingredientes (la nueva armonización Cosmos incluye esta obligación, no existente hasta el momento con Ecocert).

Costosa producción

Los exigentes requisitos de la agricultura ecológica, que implican un método especial de cultivo, sin fertilizantes químicos ni pesticidas, hacen que su rendimiento sea más bajo, lo que encarece la producción agrícola. A ello hay que sumar los costes para la obtención de la certificación biológica, especialmente en los países desarrollados, donde la mano de obra es más cara.

Debido a esto, en general puede suceder que los cosméticos orgánicos certificados sean un poco más caros que los cosméticos convencionales, pero esta situación se ha normalizado en los últimos años. Hoy podemos encontrar cosméticos Bio incluso en los hard disccounters, cadenas de supermercados de bajo precio, que proponen su propia línea natural.

Así, la diferencia de precio entre un cosmético Bio y uno convencional no excede a la que pueda encontrarse entre cosméticos convencionales de distinta gama.

Momento actual en nuestro país

Si bien la cosmética biológica empieza a conocerse, está lejos del nivel de popularidad y consumo de otros países europeos. En España hay actualmente pocos fabricantes de cosmética natural o ecológica, por lo que difícilmente pueden ofrecer una amplia gama de productos como en los países más avanzados en este sector, como Alemania, algunas de cuyas marcas han cumplido los 30 años.


En cambio, sí han llegado al mercado español numerosas marcas fabricadas en otros países. Muchas multinacionales han optado por crear líneas ecológicas alternativas a sus productos convencionales a expensas de comprar algunas de las empresas creadoras, habitualmente pequeñas, familiares.

Así, la oferta nos llega desde todos los sectores: farmacia, mass market, cadenas especializadas, cosmética selectiva o profesional e Internet.

Un futuro prometedor

Los expertos predicen una evolución similar a la de la alimentación Bio, muy desarrollada en algunos países europeos como Dinamarca, y que en España sabemos que ha generado un gran impulso, con numerosos establecimientos especializados. La mayoría coinciden en que estas nuevas gamas de productos cosméticos constituyen un gran foco de interés para la cosmética.

Aunque se trata de un mercado aún pequeño, según datos de Organic Monitor (la sociedad inglesa de estudios de mercado especializada en cosmética verde), en el año 2008 supuso ya un 2% del mercado mundial de la cosmética y hoy ya alcanza el 3% en Austria, Alemania y Suiza. Las ventas de cosméticos naturales y ecológicos continúan creciendo a un ritmo constante en Europa (en Alemania se cree que alcanzará el 10% en los próximos años). Organic Monitor estima que en 2010 las ventas de este tipo de cosméticos pueden alcanzar los 2 millones de euros.

En Francia, según la sociedad de estudios Mintel, se produjeron más de 270 lanzamientos en 2008, un poco por debajo de los Estados Unidos.

Los productos de cuidado para la piel son los más dinámicos del sector natural. En maquillajes Bio, Inglaterra lleva años marcando una tendencia preferente. Se espera también que las líneas cosméticas naturales y ecológicas sean cada vez más coherentes e incluyan en sus productos conceptos como la eco-etiqueta, el comercio justo, etc. o que adquieran certificaciones como la ISO medioambiental. Países como Francia tienen por objetivo convertir la actual superficie agrícola cultivada del 2% al 20% en 2012, lo que puede dar una idea de la apuesta decidida por este mercado.

Disponemos, además, de indicadores relacionados que pueden dar información del posible interés que puede despertar la cosmética natural: se detecta un cambio de actitud de los consumidores en muchos de sus hábitos: reciclaje de basuras, prioridad de compra por productos de bajo consumo, de transportes alternativos, contención en el uso del agua, etc.


>> 1ª PARTE DE ESTE ARTÍCULO

 
 
Si quieres buscar más noticias, artículos técnicos, cursos, etc... clica aquí
 
  Además...  
 
 
Cosmética natural y biológica (1ª parte)
Estética - Aunque su introducción se inició hace ya dos o tre...
Manicurista
Estética - Que las uñas están despuntando en nuestro país es ...
Protocolo empresarial de un salón de belleza
Estética - Hoy en día la sociedad exige unas nuevas competenc...
Visagismo
Estética - Cuando hablamos de morfología y visagismo nos refe...
 
 
   
 
  < atrás