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| Los secretos de la depilación láser |
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Edición gráfica: Laura Martínez | Información: Instituto Médico Láser
La influencia de las hormonas constituye un factor determinante en el resultado de la depilación láser. A continuación, de la mano de la doctora Royo, directora de IML, te mostramos qué relación guardan con el vello, cómo condicionan su eliminación y qué zonas responden mejor al tratamiento. Además, gracias a la experta en tecnología láser, te ofrecemos las claves para detectar si una depilación está bien o mal hecha, si es eficaz o no. | | | | Vello, hormonas y resultados |
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| La depilación láser ofrece resultados diferentes en función de las áreas a tratar, que pueden ser hormonodependientes o no. Este condicionamiento, que afecta tanto al hombre como a la mujer, se explica porque el folículo piloso es una de las estructuras corporales con células madre, cuya actividad para dividirse y diferenciarse está indirectamente controlada por los andrógenos. Sus efectos son diversos en las distintas regiones corporales. Por ejemplo, es totalmente nulo en las pestañas, suave en la región temporal y occipital, y medio en las extremidades. Las zonas con mayor hormonodependencia son la región parietal, el tórax, el abdomen, y la cara.
Según la doctora Royo, “el enfoque terapéutico y el éxito del tratamiento dependen de la zona a tratar y de los niveles, más o menos altos, de los andrógenos. Por este motivo, también hay que tener en cuenta la ingestión de fármacos que incrementan el crecimiento del pelo en las áreas androgenodependientes como Danazol, ACTH, anabolizantes, glucocorticoides o ciclosporinas empleadas en quimioterapia”. | | | |
| | Se consideran “zonas buenas” para la depilación láser las pobladas por un pelo medio o grueso y oscuro, ya sea marrón o negro. Son las zonas que no están bajo el influjo de las hormonas, es decir, las que alcanzan todo su potencial piloso durante la pubertad: axilas, muslos, piernas y antebrazos, e ingles y áreas anexas como el monte de Venus, los labios mayores y la región perianal. | | |  | | | | Tal y como explica la doctora Royo, “dado que estas regiones no suelen generar pelo nuevo con el paso del tiempo, resulta predecible una depilación de carácter permanente. Sin embargo, para conseguirla es necesario que el trabajo se realice de forma exhaustiva sobre todos los folículos y que se realicen entre 8 y 12 sesiones a lo largo de tres años, respetando los intervalos entre sesión y sesión. El mismo número de sesiones en un solo año no garantiza resultados permanentes”. | | | | | | Las zonas que peor responden al tratamiento son las androgenodependientes: línea alba, canalillo, areolas, región lumbar, cara, cuello, espalda y tórax. Aunque responden a la depilación láser de forma más o menos aceptable, nunca se liberan de la pelusa y precisan repasos puntuales, muy espaciados en el tiempo.
Existen otras zonas que se depilan de forma irregular debido a la complejidad anatómica. En estos casos, los resultados dependen de la tecnología y de los equipos empleados, que deben trabajar con mucha precisión en áreas como pies y manos, orejas, borde superior de las cejas y entrecejo. | | | | >>> Las zonas que peor responden al tratamiento son las androgenodependientes: línea alba, canalillo, areolas, región lumbar, cara, cuello, espalda y tórax |
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| | La doctora Royo apunta que “la presión hormonal en el hombre implica el crecimiento de pelo nuevo hasta los 45 años, por lo que los andrógenos harán brotar el vello que genéticamente estaba predestinado a crecer. La barba, el torso, el abdomen y la espalda se van poblando de forma secuencial, siguiendo un ritmo implacable e imposible de evitar. Por este motivo, la depilación láser elimina todo el pelo existente y permite al paciente sentirse depilado hasta la aparición de pelo nuevo, distinto al anterior y, probablemente, ubicado en otras áreas. Los resultados son satisfactorios si se lleva a cabo un repaso cada seis meses o un año”. | | | | Calibre del pelo y color de la piel |
| | | Además de la zona a tratar y los niveles hormonales, se deben considerar dos parámetros más: el calibre del pelo y el color de la piel. El pelo visible, grueso y profundo es más fácil de eliminar debido a que absorbe mejor la luz del láser depilatorio. Por otra parte, es importante considerar el fototipo, ya que muchas veces este tipo de vello aparece en pieles oscuras o en zonas pigmentadas naturalmente como las areolas, la región perianal o los labios menores.
Otro aspecto a contemplar es la dificultad de acceso a zonas como las narinas, las orejas o los labios mayores de la mujer, que requieren el uso de piezas diversas, con formas específicas de gran ductilidad. En estos casos, la doctora Royo destaca que “sólo un médico experto en el manejo de las últimas tecnologías podrá conjugar todos los parámetros mencionados con la longitud de onda, el tamaño del spot, la duración del pulso y la fluencia para conseguir una depilación exenta de riesgos, eficaz y permanente”. | | | | Pistas para detectar la eficacia |
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| - La piel debe mantenerse limpia de pelo durante 5-6 semanas. Si crece antes de los 15 días, la sesión no habrá tenido suficiente eficacia. Sin embargo, es importante no confundirlo con el pelo eliminado que la piel expulsa durante las primeras semanas. Para distinguirlo, basta con utilizar una pinza: el pelo muerto se retira sin ofrecer resistencia, mientras que el pelo vivo requiere un tirón y duele un poco al arrancarlo.
- La ausencia de vello después de cada sesión debe ser homogénea. Su reaparición en “parches” de forma prematura delata una sesión irregular, que precisa un repaso. Dado que el objetivo de la depilación láser es básicamente estético, resultan lamentables los huecos que se producen en la barba o la espalda de los varones, que se intercalan con zonas en las que crece el vello debido a una sesión poco exhaustiva o deficitaria.
- El intervalo entre sesiones debe ser creciente. Lo normal es que se observe menor cantidad de pelo a medida que avanza el tratamiento y que el vello aparezca cada vez más tarde y más fino. Si se mantiene duro y grueso como al inicio del tratamiento, es posible que el tratamiento no esté siendo eficaz. En este caso, conviene cambiar de equipo para aplicar un programa de pulso corto, que permita eliminar el pelo residual con mayor eficacia.
|  | | | - Es mejor no tratar la pelusa fina, generalmente rubia, de brazos y muslos. Requiere ajustes muy agresivos para la piel y con riesgo de lesión térmica.
- El láser doméstico para depilación tiene una eficacia bastante dudosa, ya que la depilación láser debe calentar el folículo con la energía suficiente como para destruir las células madre de la matriz. La potencia de un láser doméstico no tiene nada que ver con la que ofrece un láser médico.
- Las sesiones mensuales son de poco fiar. Dado que el intervalo durante el cual la piel se mantiene depilada debe ser creciente, la excesiva frecuencia delata la utilización de un equipo poco potente.
- Los equipos para depilación médica son más potentes y requieren un manejo experto de su energía. Son los que ofrecen resultados más rápidos con menor número de sesiones. Llevan marcaje CEE y están validados por la sanidad internacional.
- Los mejores equipos para depilación corporal son los de láser Alejandrita de pulso variable y láser de diodo. Para fototipos oscuros se recomienda el láser de Neodimio Yag con tren de pulsos. Por otra parte, la Luz Pulsada Intensa de uso médico también puede ofrecer resultados óptimos.
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