| |
|
|
| |
| |
|
|
|
| Hidratación al bambú |
|
| Redacción y diseño gráfico: Laura Bermúdez | Información e imágenes: Bernard Cassière | | |  | | |  | | | | De la mezcla de las propiedades del aceite esencial de cáñamo con los activos del bambú nos llega un innovador tratamiento en cabina de acción hidratante intensiva. Su objetivo es claro: luchar contra la deshidratación cutánea provocada por factores como el envejecimiento cutáneo o los malos hábitos, que tienen repercursiones directas en el aspecto de la piel. | | |  | | | Falta de firmeza, pérdida de flexibilidad, tez apagada, arrugas incipientes, descamación...Estos son algunos de los signos visibles de la carencia de agua en la piel, conocida técnicamente como “deshidratación cutánea”. Para hacer frente a estas inestéticas manifestaciones, la firma cosmética Bernard Cassière acaba de presentar un nuevo tratamiento en cabina, que también incorpora una línea de venta para el mantenimiento en casa por parte de la clienta.
El bambú, un original ingrediente
El bambú es una planta de origen asiático que crece muy rápido, llegando a aumentar su tamaño hasta en medio metro al día. En el campo cosmético, es reconocida por sus propiedades purificantes, drenantes, antiinflamatorias y reconstituyentes. Además, sus brotes contienen un tuétano rico en hierro, vitamina B, calcio, celulosa y proteína. En medicina tradicional se utiliza el exudado cosechado en los nudos de los tallos. Esta parte es conocida como “lágrimas de bambú” y constituye un verdadero cuarzo natural, muy similar al del silicio. Las últimas tendencias cosméticas incorporan esta planta cuando se busca relajación y resultados probados.
El tratamiento
|  | | | El tratamiento propuesto por los técnicos de la firma cosmética, preventivo y tratante de la deshidratación, está dividido en curas que oscilan entre las 3 y las 6 sesiones. “Las técnicas de masaje combinadas con los productos profesionales garantizan unos resultados óptimos, que dejan la piel lisa, flexible y luminosa”, explican los asesores técnicos de Bernard Cassière.
Objetivos
Las misiones principales de este tratamiento son las siguientes:
- Frenar la evaporación de agua.
- Actuar sobre el cemento intercelular.
- Reestablecer el film hidrolipílico.
Fases del protocolo
Este tratamiento supone un momento de relajación intensa y de plenitud que consigue hidratar, reparar y reeducar la piel. Para ello, se llevan a cabo las fases siguientes:
1. Preparación de la piel: Crear un ambiente adecuado de relajación asiática y limpiar la piel.
2. Reparación relajante: Frenar la evaporación del agua con la aplicación de un concentrado hidratante a base de ciruela y nuez de Macadamia. Llevar a cabo maniobras relajantes y, posteriormente, masajear a la clienta durante 15 minutos en la zona del rostro el cuello y el escote con una crema de masaje al bambú. Retirar la parte aceitosa con pañuelos de papel.
3. Hidratación y reeducación: Aplicar una mascarilla hidratante al bambú en capa media. Durante los 15 minutos de pausa, realizar un masaje del cuero cabelludo, trapecios, manos y pies. A continuación, retirar la mascarilla con esponjas húmedas. Para concluir esta fase, aplicar un suero hidratante, facilitando la penetración de los activos con maniobras tonificantes (golpecitos con la punta de los dedos, abanicos...).
4. Protección de la piel: Para acabar el tratamiento, proteger e hidratar la piel con una crema o un fluido al cáñamo y al bambú, según el tipo de piel. | |
|
|
|
|
|
|
| |
| Si quieres buscar más noticias, artículos técnicos, cursos, etc... clica aquí | |
|
| |
| |
Además... |
|
| |
| |
|
|
| |
| |
|
|
| |
| |
< atrás |
|
| |
| |
|
|
| |